Inaugurado el mes pasado justo delante del barcelonés Centro Cultural del Born y al lado del exitoso Café Kafka –de los mismos dueños–, el Club Restaurant Bananas promete convertirse en uno de los establecimientos de moda de un barrio que muchos han comparado con el Soho neoyorquino. Sí, un barrio moderno, de moda en la Ciudad Condal y con numerosa oferta por lo que hay que diferenciarse. Karel Schröder ha creado una propuesta gastronómica informal y divertida en un ambiente alegre y a precios asequibles. Karel apuesta por la comida sana y los mejores productos, por el trato con mimo a los clientes y por una decoración espectacular. Humor, espíritu positivo, color, luz y música que invita a bailar definen el estilo de este restaurante que encuentra en el trópico y en lo colonial motivos de inspiración.
El local está dividido en tres ambientes: el primero es una terraza cubierta, una veranda acristalada con una gran barra y con mesas abierta a la calle Fusina donde también tiene una terraza exterior; a continuación una sala con una pequeña barra para combinados y un comedor entre palmeras; al fondo, una biblioteca caribeña que se ofrece a los clientes para celebraciones privadas y que puede dividirse a su vez en tres espacios más íntimos.
En cuanto a la cocina, lo que Karel define como “cocina internacional con toque orientalizado” viene a ser cocina de mercado a base de los mejores ingredientes de la temporada, seleccionados y preparados de forma sencilla. A veces con un punto de sabores caribeños y otro de especias orientales como la leche de coco o el curry.
La carta está formada por platos servidos en medias raciones para que puedan llamarse platillos, cazuelitas o cestitas e inviten a probar muchas cosas y poder picotear.