La elección de un vino nunca había sido tan obvia: Blanco y en botella. Así se llama esta nueva propuesta de blanco de la D.O. Rueda cuyos responsables afirman que “a nosotros tampoco nos gusta que nos den las uvas eligiendo el vino. Si hay algo que valoramos por encima de todo son las cosas claras y el tiempo bien invertido, ¿para qué perderlo eligiendo el vino cuando podemos disfrutarlo en buena compañía?”.
Una copa de Blanco y en botella, dicen desde Domecq Bodegas, “sabe a la comida favorita que hace la abuela, a los caramelos que comíamos de pequeños o al primer bocadillo de jamón serrano cuando llevas una temporada fuera de España y huele al café recién hecho, a esas tostadas que tan bien entran por la mañana, al perfume de tu amor platónico, a la primera bocanada de aire cuando dejas la ciudad y llegas a tu pueblo… Además, Blanco y en botella nos recuerda al amanecer en la playa, a la sonrisa de nuestro primer sobrino, a la cara de felicidad que poníamos cuando llegaban los Reyes Magos o a la que ponemos ahora cuando hemos bajado un par de kilitos y alguien lo nota”.