Sericis

La suave textura y firme paladar de Murviedro


Con el 90 aniversario que Murviedro celebró el pasado verano, la bodega valenciana con sede en Requena ha emprendido una profunda renovación en sus gamas altas basada en el origen del viñedo, con cepas muy viejas que dan uvas con gran concentración.

Sericis Cepas Viejas Monastrell 2015

Tipo: Vino tinto

D.O.P.: Alicante

Variedad: Monastrell

Graduación: 14% vol.

PVP: 11 €

Al servir la copa se aprecia un vino denso, de color rojo con tonos púrpura. Aroma de intensidad alta, donde resalta la fruta negra compotada, sobre un fondo de roble tostado de gran elegancia. En el paladar es carnoso, complejo, con paso de boca untuoso, aterciopelado, goloso, que llena la boca, taninos maduros y amables, con un final torrefacto. Un tinto ideal para acompañar carnes rojas, carnes de caza, guisos tradicionales, platos especiados y quesos fuertes muy curados.

Nueva gama

Sericis, sedoso en latín, es la nueva gama alta que Murviedro ha creado para rendir homenaje con su nombre a la antigua Casa de la Seda de Requena, una artesanía con la que, durante varios siglos, los telares de urdimbre y trama dieron fama a esta villa.

Los Sericis de Murviedro son una trilogía de vinos hechos con las castas de vid más tradicionales de la Comunidad Valenciana, tres monovarietales de cepas viejas de Bobal, Monastrell y Merseguera que solo se pueden encontrar en hostelería y tiendas especializadas.

La estética que lucen las botellas es sobria y elegante, con una botella especial, de hombros marcados, vestidas con unas etiquetas que recuerdan los antiguos diseños de las telas de seda, con pequeños detalles de color para diferenciar cada uno de los vinos.

Una imagen que ha sido reconocida por su diseño con el Primer Premio OpenartAward con Mención Especial del Parlamento Europeo, en la categoría labeling / pack, unos premios prestigiosos dentro del mundo del diseño y la publicidad de carácter internacional, los únicos del sector institucionalmente reconocidos en Europa.

Sericis Cepas Viejas Bobal

El primero en salir de la tranquilidad de la nave de crianza donde reposan las botellas fue el Sericis Bobal. Las uvas proceden de los viticultores de la pequeña aldea de Los Marcos, en el término de Venta del Moro, una de las mejores zonas para el cultivo de la vid en la D.O. Utiel-Requena por diferentes motivos. Uno de ellos es el terreno, pobre en materia orgánica, arcilloso, que favorece el carácter frutal de los vinos, sobre un horizonte petrocálcico que se encuentra a 2 metros de profundidad. La elevada altitud de 800 metros sobre el nivel del mar favorece una gran variación térmica entre el día y la noche que hace que las uvas maduren de manera pausada y equilibrada hasta su momento de vendimia, que suele ser a partir de mediados de octubre. De forma paradójica, en su particular microclima no se padecen las temibles heladas tardías de final de primavera que tanto daño hacen en la brotación de la planta.

Pero para conseguir la concentración frutal, la frescura y el equilibrio que tiene el Sericis Bobal, Juan José Muñoz, director técnico de Murviedro, selecciona los mejores pagos. Vinifican por parcela en depósitos independientes y “en cata ciega siempre salen vencedores los vinos hechos con las cepas de mayor edad, de 80 y 90 años, que apenas producen 2 kilos de uva por planta”, asegura.

Por ello Murviedro ha querido poner en valor el patrimonio enológico que son estas cepas de bobal casi centenarias, que se estaban arrancando por su bajísima producción y ha llegado a un acuerdo con los viticultores para que les vuelvan a ser rentables pagando un precio justo por su exigua cosecha.

En el proceso de elaboración de este vino se tiene una mínima intervención, que busca reflejar la tipicidad de la uva. Acabada la fermentación el vino pasa su primer invierno en depósitos tradicionales de hormigón para que se estabilice de manera natural. Después tiene una crianza de 8 meses en barricas de robles americano y francés de segundo uso, para preservar sus matices frutales y conseguir un vino elegante, muy gastronómico, que acompañe con armonía la buena mesa.

Sericis Cepas Viejas Monastrell

Las cepas viejas con las que se hace el Sericis Monastrell son también las protagonistas de este vino tinto de gran porte, serio, con volumen y gran paladar. No en vano la uva protagonista es la monastrell, la reina de las uvas tintas del arco Mediterráneo.

Los racimos con los que está hecho proceden de una única parcela, muy particular, que se encuentra en el término de Villena, cuna de algunos de los mejores tintos de esta varietal que, desde muy antiguo, ha hecho mundialmente reconocidos a los vinos de Alicante.

La finca de La Albilla se distingue de las de su alrededor por su color excepcionalmente blanco, de naturaleza calcárea, en cuyo suelo “rebotan los rayos del sol y la uva madura hasta dos semanas antes que las más próximas, con lo que consigue una maduración larga conservando la acidez y muy buena concentración”, comenta Muñoz.

La producción es de 2.000 kilos por hectárea, lo que significa que cada cepa da menos de 2 kilos de uva. Su impecable estado sanitario permite extraer de la piel de las uvas el máximo de sus componentes. Para domar este vino es necesaria una permanencia de 12 meses en barricas nuevas de roble francés, donde su potencia se hace amable al paladar.

Sericis Cepas Viejas Merseguera

La merseguera es la uva blanca autóctona del interior de la provincia de Valencia en la comarca de La Serranía, cuyo cultivo se extiende hasta las zonas a mayor altitud de La Plana de Utiel, llegando a superar los 900 metros, donde a las varietales tintas les cuesta alcanzar una óptima maduración.

El Sericis Merseguera está hecho con uvas de cepas de más de 60 años y tiene una compleja elaboración para extraer su esencia. Se trata de una varietal difícil de trabajar, tanto en el campo como en bodega, “pero vale la pena”, nos aseguran, “los vinos que da la Merseguera son originales, diferentes, una suerte tener esta varietal”.

Emplean el método de la maceración carbónica, encubando los racimos enteros, con su raspón, una práctica inusual en blancos pero muy utilizada en tintos jóvenes. Cuando la fermentación intracelular alcanza los 2 grados alcohólicos se prensa suavemente y acaba este proceso en barricas de roble, donde permanece 3 meses con trabajo de sus lías finas.

El Sericis Merseguera es un vino que evoluciona muy bien en botella, por eso lo sacan al mercado a finales del verano. Un vino que rompe el mito de los blancos jóvenes.

Sericis, sedoso en latín, es la nueva gama alta que Bodegas Murviedro ha creado para rendir homenaje con su nombre a la antigua Casa de la Seda de Requena, una artesanía con la que, durante varios siglos, los telares de urdimbre y trama dieron fama a esta villa.

Los Sericis de Murviedro son una trilogía de vinos hechos con las castas de vid más tradicionales de la Comunidad Valenciana, tres monovarietales de cepas viejas de Bobal, Monastrell y Merseguera que solo se pueden encontrar en hostelería y tiendas especializadas.

La estética que lucen las botellas es sobria y elegante, con una botella especial, de hombros marcados, vestidas con unas etiquetas que recuerdan los antiguos diseños de las telas de seda, con pequeños detalles de color para diferenciar cada uno de los vinos.

Una imagen que ha sido reconocida por su diseño con el Primer Premio OpenartAward con Mención Especial del Parlamento Europeo, en la categoría labeling / pack, unos premios prestigiosos dentro del mundo del diseño y la publicidad de carácter internacional, los únicos del sector institucionalmente reconocidos en Europa.

Sericis Cepas Viejas Bobal

El primero en salir de la tranquilidad de la nave de crianza donde reposan las botellas fue el Sericis Bobal. Las uvas proceden de los viticultores de la pequeña aldea de Los Marcos, en el término de Venta del Moro, una de las mejores zonas para el cultivo de la vid en la D.O. Utiel-Requena por diferentes motivos. Uno de ellos es el terreno, pobre en materia orgánica, arcilloso, que favorece el carácter frutal de los vinos, sobre un horizonte petrocálcico que se encuentra a 2 metros de profundidad. La elevada altitud de 800 metros sobre el nivel del mar favorece una gran variación térmica entre el día y la noche que hace que las uvas maduren de manera pausada y equilibrada hasta su momento de vendimia, que suele ser a partir de mediados de octubre. De forma paradójica, en su particular microclima no se padecen las temibles heladas tardías de final de primavera que tanto daño hacen en la brotación de la planta.

Pero para conseguir la concentración frutal, la frescura y el equilibrio que tiene el Sericis Bobal, Juan José Muñoz, director técnico de Murviedro, selecciona los mejores pagos. Vinifican por parcela en depósitos independientes y “en cata ciega siempre salen vencedores los vinos hechos con las cepas de mayor edad, de 80 y 90 años, que apenas producen 2 kilos de uva por planta”, asegura.

Por ello Murviedro ha querido poner en valor el patrimonio enológico que son estas cepas de bobal casi centenarias, que se estaban arrancando por su bajísima producción y ha llegado a un acuerdo con los viticultores para que les vuelvan a ser rentables pagando un precio justo por su exigua cosecha.

En el proceso de elaboración de este vino se tiene una mínima intervención, que busca reflejar la tipicidad de la uva. Acabada la fermentación el vino pasa su primer invierno en depósitos tradicionales de hormigón para que se estabilice de manera natural. Después tiene una crianza de 8 meses en barricas de robles americano y francés de segundo uso, para preservar sus matices frutales y conseguir un vino elegante, muy gastronómico, que acompañe con armonía la buena mesa.

Sericis Cepas Viejas Monastrell

Las cepas viejas con las que se hace el Sericis Monastrell son también las protagonistas de este vino tinto de gran porte, serio, con volumen y gran paladar. No en vano la uva protagonista es la monastrell, la reina de las uvas tintas del arco Mediterráneo.

Los racimos con los que está hecho proceden de una única parcela, muy particular, que se encuentra en el término de Villena, cuna de algunos de los mejores tintos de esta varietal que, desde muy antiguo, ha hecho mundialmente reconocidos a los vinos de Alicante.

La finca de La Albilla se distingue de las de su alrededor por su color excepcionalmente blanco, de naturaleza calcárea, en cuyo suelo “rebotan los rayos del sol y la uva madura hasta dos semanas antes que las más próximas, con lo que consigue una maduración larga conservando la acidez y muy buena concentración”, comenta Muñoz.

La producción es de 2.000 kilos por hectárea, lo que significa que cada cepa da menos de 2 kilos de uva. Su impecable estado sanitario permite extraer de la piel de las uvas el máximo de sus componentes. Para domar este vino es necesaria una permanencia de 12 meses en barricas nuevas de roble francés, donde su potencia se hace amable al paladar.

Sericis Cepas Viejas Merseguera

La merseguera es la uva blanca autóctona del interior de la provincia de Valencia en la comarca de La Serranía, cuyo cultivo se extiende hasta las zonas a mayor altitud de La Plana de Utiel, llegando a superar los 900 metros, donde a las varietales tintas les cuesta alcanzar una óptima maduración.

El Sericis Merseguera está hecho con uvas de cepas de más de 60 años y tiene una compleja elaboración para extraer su esencia. Se trata de una varietal difícil de trabajar, tanto en el campo como en bodega, “pero vale la pena”, nos aseguran, “los vinos que da la Merseguera son originales, diferentes, una suerte tener esta varietal”.

Emplean el método de la maceración carbónica, encubando los racimos enteros, con su raspón, una práctica inusual en blancos pero muy utilizada en tintos jóvenes. Cuando la fermentación intracelular alcanza los 2 grados alcohólicos se prensa suavemente y acaba este proceso en barricas de roble, donde permanece 3 meses con trabajo de sus lías finas.

El Sericis Merseguera es un vino que evoluciona muy bien en botella, por eso lo sacan al mercado a finales del verano. Un vino que rompe el mito de los blancos jóvenes.

Bodegas Murviedro
Ampliación Polígono El Romeral, s/n
46340 Requena (Valencia)
Tel.: 962 329 003
www.murviedro.es