El Jamón, la Pasión de Europa

No todos los Jamones Ibéricos son iguales, para poder identificar perfectamente cada uno de ellos existe un sistema de precintos de colores con el que reconocerás al instante qué tipo de Jamón Ibérico tienes ante ti. La clave está en su precinto, cada color, una categoría: negro, rojo, verde y blanco. Cuatro colores para cuatro categorías diferentes de Jamón Ibérico.

Precinto Negro, para el Jamón de Bellota 100% Ibérico; Precinto Rojo, para el Jamón de Bellota Ibérico, 75% o 50% raza ibérica; Precinto Verde, para el Jamón de Cebo de Campo Ibérico; y Precinto Blanco para el Jamón de Cebo Ibérico.*

ASICI (Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico) ha desarrollado una revolucionaria App Ibérico, que permite a los consumidores consultar la trazabilidad de las piezas y verificar que cumplen con la normativa vigente, gracias a la lectura del código de barras único e individual que figura en cada precinto. La app es totalmente gratuita y está disponible para IOS (Apple) y Android (Google).

Una experiencia total

Disfrutar de un Jamón Ibérico es una experiencia multisensorial. Es un placer que se disfruta con todos los sentidos y por eso también son una fuente de diferenciación, junto a los precintos de colores y la App Ibérico. Para apreciar todos los matices de este producto gourmet único en el mundo y diferenciarlo de los demás, se debe probar, no sólo con el sentido del gusto, sino con todos los demás (hasta con el común).

4 pasos para que puedas gozar de su degustación al máximo:

1. VISTA: Alargada, estilizada y una caña muy fina son aspectos visuales diferenciales de Jamón Ibérico. También debemos fijarnos en la grasa exterior que cubre la pieza. Si posee una tonalidad amarillenta y se hunde al tacto con facilidad, entonces estamos ante un Jamón Ibérico. Por último, sus lonchas, de un rojo intenso, aparecen dibujadas por un veteado característico y único del Jamón Ibérico.

2. TACTO: Ese veteado característico del Jamón Ibérico es el responsable de una textura suave y frágil, gracias a la grasa infiltrada brillante que se expande y se funde al tactoen cada loncha. Una textura muy agradable y con el grado de dureza necesario para favorecer la masticación suficiente que provoque esa explosión de sabor tan particular en nuestro paladar.

3. OLFATO: El aroma se capta tanto en la nariz como en la boca. Si disfrutamos de un aroma a curado, intenso, agradable y equilibrado, estamos ante un Jamón Ibérico.

4. GUSTO: Los aromas se captan tanto en la nariz como en el instante de introducir la loncha en nuestro paladar. En ese momento, nuestro sentido del olfato comparte sensaciones con el gusto y contribuye a esa explosión de sabor intenso tan característico del Jamón Ibérico. Matices dulces, salados y curados confluyen en el umami, ese quinto sabor sutil, prolongado y tan difícil de describir que estimula nuestro paladar.

*Entre los productos Ibéricos presentes en el mercado se encuentran también las producciones de las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) existentes en España, cuyos Jamones y Paletas están identificados con sus propios precintos, respetando en todo caso los mismos colores para cada categoría, y cuya trazabilidad está gestionada por las propias DOPs.

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